Los últimos tres años han sido "una pesadilla" para Luis Hernández, cuyo hijo Pedro Alexandro fue condenado injustamente a 55 años de prisión por un homicidio calificado que aparentemente no cometió y se encuentra recluido en el papel de Santiaguito en Almoloya de Juárez.
Este día, don Luis, al igual que otros padres y madres de familia que enfrentan situaciones similares, permanece en huelga de hambre indefinida en la Plaza de los Mártires de Toluca, porque como dice: "¡ya no tengo nada que perder!".
En entrevista con El Sol de Toluca, aseguró que las personas que acusaron a su hijo que hoy cuenta con 36 años, tienen familiares en la policía y planearon toda esta situación.
“Quienes acusaron a mi hijo, tienen familiares en la policía. Con ello, los mismos ministeriales ocultaron pruebas y vídeos, de las personas que realmente participaron”, externó.
Si bien Pedro no es hijo biológico de Luis, la realidad es que lo ha visto desde siempre, y ha resentido este tiempo de ausencia.
Incluso, dijo tener conocimiento de que hubo amenazas para algunas personas que fueron testigos de los hechos que ocurrieron el 24 de mayo del 2018.
“Sabemos que hubo amenazas el día en que se registró la riña en la colonia Zamarrero que se ubica en el municipio de Zinacantepec; la cual se originó porque personas liosas querían que se bajará el volumen de la música en un edificio en construcción, en donde estaban los hermanastros de Pedro”, aseveró.
Indicó que la persona que falleció cayó y se golpeó en la cabeza, pero hubo versiones fabricadas que indicaron que su hijo le pegó con una piedra.
También mencionó que una de las irregularidades del caso es que a Pedro no lo detuvieron de manera inmediata, sino que lo hicieron hasta el 16 de agosto de hace tres años.
Aunado a ello, sostuvo que las personas que aseguraron a su hijo no se identificaron, tampoco presentaron orden de aprehensión y tardaron cuatro horas en llegar a las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia de la entidad (FGJEM).
“A mi hijo, quien es un hombre de bien y licenciado en Gastronomía, lo amenazaron para que subiera a un vehículo y le dijeron que si no lo hacía le pasaría algo a su familia o su novia, y fue cuando comenzaron a torturarlo”, expresó.
Asimismo, indicó que en la cárcel les cobran por todo para no lastimar a su hijo; además de que deben pagar el servicio médico y llevarle comida.
Antes de concluir la entrevista, responsabilizó a las autoridades de cualquier agresión de la que pudiera ser objeto él o sus familiares, por exigir que se aplique adecuadamente la Ley de Amnistía en la entidad.