Hasta este viernes 17 de abril 59 personas privadas de su libertad y sentenciadas por delitos no graves ni violentos, han sido liberadas, y mil 835 más recibieron brazaletes electrónicos en el esquema de libertad anticipada, con el objetivo de despresurizar los centros penitenciarios mexiquenses ante la pandemia de Covid-19, informó la Secretaría de Seguridad de la entidad.
Además los beneficios preliberacionales se ampliaron a dos mil 786 brazaletes, es decir, todavía quedan pendientes 851 brazaletes más, considerado como el sistema de monitoreo electrónico más grande con el que cuenta el país.
Por otro lado se informó sobre el análisis de más de cinco mil 500 casos que por su condición son considerados no graves ni violentos, siendo los de sentencias menores a cinco años, medida que contribuirá a detener la propagación del Covid-19 entre la población penitenciaria de la entidad.
Es decir, en total podrían ser liberadas y preliberadas más de ocho mil personas que cometieron delitos considerados no graves ni violentos y con sentencias menores a cinco años, de tomarse en cuenta los cinco mil casos que se analizan como posibles candidatos a recibir este beneficio.
A través de un comunicado de prensa, la Secretaría de Seguridad del Estado de México precisó que la implementación de esta medida fue aplicada en coordinación con el Poder Judicial de la entidad, en atención a asegurar el bienestar de quienes se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad, como sucede con las personas de edad avanzada, enfermos terminales, pacientes psiquiátricos y mujeres embarazadas o con hijos.
El proceso de preliberación se rige por dos vertientes: la libertad condicionada a través del uso de brazaletes de monitoreo electrónico y la libertad anticipada que consiste en la remisión parcial de la pena.
Además es tomado en consideración el proceso efectivo de reinserción social y el buen comportamiento que han demostrados las personas privadas de la libertad.
Hasta este momento se han confirmado cuatro personas privadas de su libertad con Covid-19 y otros 19 casos sospechosos, quienes permanecen en el hospital penitenciario Neza-Norte, en donde permanecen estables y reciben la atención médica requerida.
Además un custodio del Penal de Cuautitlán que también fue diagnosticado con Covid-19 permanece en aislamiento domiciliario por indicaciones médicas, y también es reportado como estable.
Cabe recordar que la población penitenciaria que había en la entidad mexiquense hasta finales de febrero pasado era de 30 mil 400 personas.